Depresión Postparto

Cuando se habla de "depresión postparto" es común pensar que se produce porque el embarazo no ha sido una situación deseada por la mujer o porque el niño nace con algún tipo de malformación que afecta negativamente a la flamante madre. Sin embargo, aunque estas situaciones existen y pueden manifestarse a través de un cuadro depresivo, existen muchos otros factores que pueden desencadenar una depresión con posterioridad al alumbramiento.

Socialmente es una situación psicológica poco comprendida, y genera confusión aún en la propia persona que la padece, pues si todo ha salido como se esperaba y el niño está en buen estado de salud, resulta extraño que una madre no se sienta feliz por ésto, y que el cuadro patológico se pueda extender desde un par de meses, o incluso por varios años.

El síntoma más común de la depresión postparto es la sensación de tristeza que invade a la mujer, y que se acentúa en momentos específicos del día como puede ser el atardecer, pero no es el único. También podemos mencionar irritabilidad (en general hacia su pareja u otros hijos), cansancio generalizado (más de lo normal que exige un niño recién nacido), insomnio y otros trastornos del sueño, pérdida de apetito y modificación en los patrones de conducta hacia la nutrición (es un riesgo cierto la posibilidad de desarrollar anorexia o bulimia), incapacidad de gozar de las cosas buenas de la vida (los amigos, el deporte, el sexo, etc.), desbordamiento (la excusa perfecta son los múltiples reclamos de los bebés), ansiedad y trastornos obsesivos (la salud del niño, su seguridad, etc.).

La depresión postparto se manifiesta según las estadísticas en una de cada diez mujeres, y aunque se desconocen los motivos exactos por los cuales se produce, en todos los casos estudiados se han determinado algunos patrones repetitivos que ayudan a identificar algunas de las circunstancias más comunes: historia previa de depresión, falta de apoyo por parte de la pareja, bebés que nacen enfermos, que la embarazada haya perdido a su propia madre cuando era pequeña, acumulación de acontecimientos adversos (fallecimiento de seres queridos, pérdidas laborales, dificultades económicas, etc.) que redundan en un cuadro profundo de estress. También hay que reconocer la importancia que juegan en estos procesos los niveles hormonales, aunque no existen estudios certeros sobre la influencia hormonal en el desarrollo de una depresión postparto.

Entre los tratamientos más recomendados se hallan la combinación de terapia psicológica con medicamentos antidepresivos, que por supuesto, deben ser indicados por un profesional.
¿Cómo prevenirla? Como medidas saludables para evitar la depresión postparto, los expertos recomiendan no sobreexigirse en las tareas cotidianas durante el embarazo, evitar las mudanzas y otros cambios drásticos en el período de gestación y hasta que el niño tenga más de seis meses, relacionarse con otras mujeres y parejas que se hallen en la misma situación, asistir a clases de preparto, entre otras medidas que ayudarán a superar el difícil y maravilloso trance de ser madres.

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